Es un espacio habilitado para que nuestros alumnos puedan interactuar con el medio a través de la estimulación de sus sentidos, proporcionándoles estímulos sensoriales que les permita potenciar su desarrollo y la comprensión del mundo que los rodea, trabajando en las áreas visual, olfativa, táctil, oral, gustativa, auditiva y basal, hasta la comunicación y relajación.
El aula multisensorial favorece la percepción de sensaciones que, a la vez, permiten a los/as niños/as desarrollar el aprendizaje por medio de la acción y la experimentación. Se trata de un escenario ideal para los/as alumnos/as de educación especial que favorece su adquisición de conocimientos y aptitudes.
Beneficios de las aulas multisensoriales
Por ello, son muchas las ventajas de las aulas Snoezelen, entre las cuales, podemos mencionar las siguientes:
- Promueven las habilidades sensoriales en los/las niños/as que tienen alguna discapacidad.
- Ayudan a mejorar la coordinación y mejoran la concentración y la capacidad de atención.
- Desarrollan el pensamiento lógico.
- Contribuyen a la socialización y mejoran las habilidades comunicativas de los/las menores. Por ello, son escenarios óptimos para fomentar el aprendizaje en los/las niños/las con trastornos del neurodesarrollo, como el autismo.
- Dan pie a trabajar las funciones cognitivas, pero también permiten la activación corporal, ya que los espacios multisensoriales pueden disponer de aparatos para ejercitar las piernas, los brazos o la vista, entre otras partes del cuerpo.
- Mejoran la calidad de vida de los/as niños/as con discapacidades, incrementando su capacidad de autonomía y favoreciendo su bienestar emocional y psicológico.
- Permiten la experimentación y la exploración.
Espacio visual
La estimulación visual se trabaja a través de materiales como la fibra óptica, la mesa de leds o las luces sensoriales. Se emplean proyecciones en las paredes, techos y suelos. A través de las luces, alternando las cálidas y las relajantes, se puede fomentar la gestión de las emociones, la atención y la autonomía en la infancia.
Espacio auditivo
Para estimular este sentido, la música es una de las mejores opciones para incentivar la creatividad y promover la relajación en los/as pequeños/as entre otras sensaciones.
El rincón auditivo deberá equiparse con objetos y recursos que emitan música y sonidos distintos, como cajas o instrumentos musicales (panderetas, tambores, huevos sonoros, cascabeles…).
Espacio olfativo
El olfato se puede estimular con la identificación de olores para que los/as niños/as aprendan a distinguir los distintos aromas de una forma divertida a la par que didáctica. Para crear un rincón dedicado a la estimulación del olfato es ideal utilizar aceites esenciales y difusores de aromas.
Espacio táctil
En este caso, se utilizan distintos materiales de diferentes texturas para aportar sensaciones varias y ejercitar la psicomotricidad fina.
El espacio para estimular el sentido del tacto deberá abastecerse de objetos como pelotas de distintos tamaños y pesos, esponjas, plumas, globos y cuerdas.
Espacio gustativo
El gusto también puede estimularse en las salas multisensoriales. Por ejemplo, se puede vendar los ojos de los/as niños/as con un pañuelo y estimular su paladar con fruta, verdura, quesos, frutos secos o especias.
En este contexto es interesante alternar alimentos con distintos sabores de contraste: dulce, salado y agrio para experimentar e identificar cada sensación.