La Terapia Conductual es un tratamiento basado en la acción que tiene como objetivo promover el cambio de comportamiento positivo.
Se incorporan intervenciones cognitivas y conductuales dentro de un modelo de terapia. La idea es desarrollar el pensamiento del niño para que cambie las conductas disfuncionales, pero con una justificación del por qué debo hacerlo.
En la terapia conductual, el objetivo es reforzar las conductas deseables y eliminar las no deseadas o desadaptativas. Las técnicas utilizadas en este tipo de tratamiento se basan en las teorías del condicionamiento clásico y condicionamiento operante.
En la terapia conductual, la explicación de la conducta que presenta una persona se sustenta en el medio, en la influencia del entorno. Por ello, las técnicas de terapia conductual se centran en modificar los comportamientos desadaptativos y aprender conductas nuevas más funcionales, provocando, de esta forma, el cambio de emociones y pensamientos.
¿Cómo se interviene en este tipo de terapia?
En la terapia cognitivo-conductual se trabaja enseñando a reconocer los estilos de pensamiento que predisponen a llegar a conclusiones poco útiles para el paciente, o pensamientos disfuncionales. Para esto es necesario entrenar a la persona para que sea capaz de reflexionar acerca de su propia manera de pensar y plantearse qué puntos son conflictivos y cuáles no lo son. De este modo, se persigue que el cliente tenga más capacidad para cuestionarse las categorías con las que trabaja (como, por ejemplo, «éxito y fracaso») y detectar patrones típicos de pensamiento que le causan problemas.
